miércoles, 20 de octubre de 2010

Un no sé qué


Untitled, de garmonique (www.protographyserved.com)

Con el tiempo descubrí que no me hace sentir extranjero la cultura de los hombres, que bien puede uno deslumbrarse por ella y adoptarla –al fin y al cabo todas las tradiciones nos pertenecen, según Borges-, sino la apenas perceptible identidad de la naturaleza. Porque cada ciudad –cada región- tiene su luz, los colores se pintan diferentes, el aire huele a otros meses, entre otras invisibilidades tan significativas como indescriptibles. Puedes llegar a amar el temperamento de un cielo, el permanente verdor de un jardín, la transición del amanecer o el reflejo del mediodía, pero no son aquellos que conocías. Mi cuerpo lo supo siempre pero yo tardé un tanto en enterarme.