martes, 11 de enero de 2011

Esquizomancia



"I´m still here: El año perdido de Joaquín Phoenix" es algo más que un documental apócrifo.
La anécdota es sencilla: el famoso actor anuncia un día su retiro de la actuación para dedicarse a una desconocida (y fallida) faceta de cantante de rap.
Para eso tuvo que construir en su vida real -y la vida real de una estrella de Hollywood cuenta con la colaboración creativa de los medios- un personaje absolutamente verosímil que apoyara la "ficción documental": un Joaquin Phoenix pasado de revoluciones, abandonado físicamente, algo perdido. Así apareció en un memorable reportaje de David Letterman, que YouTube convirtió en curiosidad masiva.
Cuando digo "algo más que un documental apócrifo" me refiero al coraje filosófico (además del actoral) de un hombre que se proyecta en un yo posible, despedazando su imagen actual y reconociendo luego el fracaso del proyecto. La ficcionalización de una realidad exigida hasta sus últimas consecuencias, que rasga los límites, revelándolos brumosos.

Yo, como cualquiera, podría haber sido muchas otras personas posibles. Inclusive sigo pensando, como tú, que tomando algunas decisiones adecuadas, podríamos convertirnos en una de las posibilidades que soñamos. Pero fuimos los que fuimos, y el abanico de "yo" posibles se va estrechando con los años. Sin embargo, los caminos ahí están.
Yo podría haber sido piloto de combate, motociclista errante, ingeniero, artista plástico, concertista de piano o escritor de tiempo completo. Es posible que estas posibilidades y otras que no alcanzo a imaginar, se escondan en mí, algunas asumiendo ya que han sido postergadas para siempre. Haber sido feliz, kurdo, patriarca de una familia numerosa, mujer fatal, enamorado frustrado o enfermo imaginario forman parte de otro tipo de posibilidades, que vienen impuestas por los movimientos de ajedrez de la vida, jugadora nada convencional, más o menos paciente y siempre triunfadora.
Imaginemos que realizo una experiencia -porque a nadie le interesaría financiar ni ver un documental en el que yo participara- en la cual, por un año, convenzo a todo el mundo que me dedicaré finalmente a mi pasión guardada de motociclista errante. Para que la ilusión sea perfecta, vivo esa nueva vida a tiempo completo. La falsificación perfecta montada sobre cada detalle de mi vida.
¿Cuál es la realidad? ¿Al suplantar la realidad por una gran ficción totalizadora y posible, no estoy viviendo una nueva realidad más que una ficción? ¿Los derroteros de esa gran simulación, serían los mismos si hubiera llegado a esa nueva vida por voluntad y destino y no por artificio? ¿Acaso nuestra vida no está ordenada por una construcción ficcional en la que creemos sin demasiada reflexión?

Soy este, el que ni yo mismo conozco del todo, en el que a menudo no creo, y podría ser otros si tuviera el coraje o la locura de emprender nuevos simulacros. O de tener fe. Al final de cada simulacro agotaría una vida posible hasta llegar a conocerme más plenamente o disgregarme del todo. Creo que esta es la ilusión por la cual la conciencia creó la idea de la reencarnación: para ser todos los que podríamos ser.

Aquellos que no fui me persiguen en los sueños. But... I´m still here.